Mustard Chocolate de Fuyukawa Tomoko.

Manga, Comedia, Romance, Extractos de la vida.

Ganadora del premio New Face Award en el 2011, esta obra de Fuyukawa nos relata la historia de una chica que persigue su idea de convertirse en estudiante de una importante escuela de arte en Japón, para lo cual tendrá que prepararse en un tiempo récord; siendo ella algo retraída y prácticamente inexpresiva, poco a poco tendrá que descubrir nuevas facetas sobre ella y las personas que la rodean.
mostaza y chocolate 
Aunque la descripción suene algo aburrida (lo sé – – ); en realidad creo que es una obra interesante pero me he liado al intentar describirla y la razón es porque se trata de los “extractos de vida” de una persona común y corriente, como lo somos la mayoría (si eres Batman obvia lo anterior); Fuyukawa nos introduce en la vida de Tsugumi Rinko y sus esfuerzos por entrar en la escuela de arte, para ello tiene que superar  un  curso de arte que definirá su futuro, en caso de pasar los exámenes ella podrá postularse como aspirante en una de las más importantes y exigentes escuelas de arte de su país.

¿Qué tiene de interesante?
La protagonista en sí misma, es inexpresiva, retraída, solitaria y algo distraída por lo que se le dificulta encajar en la escuela y en cualquier lugar donde va, dice las cosas como las piensa, pero siente y se emociona como todos, excepto que ella no lo exterioriza, como buena chica introvertida disfruta de los momentos de soledad y disfruta en extremo la música de una banda llamada Igloo porque se identifica con las letras de las canciones y con la personalidad del líder de la banda (eso me suena tan familiar).
La vemos afrontando su objetivo con seriedad, demuestra su talento a la primera y  se esfuerza y eso lo nota su profesor de arte Yaguchi, al que le intriga y le interesa su forma de ser, en principio como alumna y luego…bueno como mujer, aunque Tsugumi ni se logre dar por enterada, lo que hace que las situaciones se vuelvan graciosas y la historia se desarrolle mejor con la presencia de otros personajes (posibles amigos o intereses amorosos) que dificultarán un poco las cosas para los protagonistas.

Tsugumi

Tsugumi

Aquí hago un alto pues develaría toda la trama, porque como ya advertí es una historia sencilla que no deja de ser entretenida.

Los trazos de Fuyukawa son simples, algo aniñados si se quiere decir, se ve que rompe un poco con el estilo “japonés” al no darle tanta significancia a la apariencia de ojos desmesurados y cabellos estrambóticos, su línea es desenvuelta con desenfado y no se preocupa mucho por los detalles.

Algo para destacar y puede que esto sea de tu interés o por lo mismo prefieras abandonar la idea de leer esta historia, y es que aquí no encontramos a una chica que necesita ser salvada, ni que se enamora del galán del colegio, ni adquiere superpoderes de un dios mitológico, ni mucho menos un príncipe o como dicen los españoles un “gamberro” o chico duro que se roba el corazón de la protagonista; argumento típico de los denominados Shoujos japoneses o lo que es lo mismo, historias dirigidas a un público femenino en edad escolar, aquí no hay eso, es un historia sí de escuela pero de una chica común con un interés particular, que le cuesta eso sí, comunicarse y abrirse con los demás; entonces Fuyukawa se aparta del lugar común del shoujo fácil y por eso se ha ganado un premio.

Tsugumi y Yaguchi sensei

Tsugumi y Yaguchi sensei

En lo que sí cae Fuyukawa es en el recurso “patológico” que tienen los japoneses con los nombres de comida, la bibliografía es extensa con la cantidad de nombres relacionados con el asunto culinario que paradójicamente son solo eso, recursos que incluso no tienen nada que ver con la historia, y aunque parezca que en esta ocasión también es así, pues no lo es del todo, pues son dos colores de pinturas llamados así y son los que usará nuestra protagonista en un trabajo y con los que también nos muestra que los gustos “extraños” de Tsugumi son un reflejo de algunos aspectos de su personalidad,  que la hacen más atractiva a los ojos de su profesor.
mostaza y chocolateA mi en lo particular me gustó la historia, es divertida y tiene elementos románticos nada extravagantes de amores imposibles o pasados de dulce, digamos que es sencilla y a la medida. Oh casi lo olvido, el formato original de este manga fue pensado para celular, porque se lanzó en una web cómic semanal, por ello es fuera de lo común donde no hablaremos de volúmenes sino de tracks, que en total fueron 62 incluyendo un bonus track, pero no se alarmen, una vez compilados estos solo fueron 12 volúmenes que se leen de una pasada.
Tsugumi y Yaguchi
Esta historia es apta para todo público, hasta un chico la puede leer, que no pasa nada con eso,  y le doy un 7.5 de 10 puntos a esta historia, por no ser lo típico en lo que se refiere a los personajes, por alejarse de los ojos agrandados la extrema delgadez y las caras angulosas, y porque la historia es agradable.

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