Sobre la inspiración y cómo trabajo.

Recientemente, en una amena conversación con un amigo discutíamos sobre el proceso creativo y las diferentes formas en que se manifiesta la inspiración en todo tipo de trabajo pero en especial el relacionado con las artes, debo decir que me impresionó la forma en que él lo hace, muy metódico, digamos que calculado y porqué no decirlo, con cierto orden; digo que me impresionó porque mi proceso es muy lejos de ser ordenado, o por lo menos controlado por mí del todo, en la fotografía he podido identificar al menos dos procesos frecuentes y voy a compartírselos a continuación, aunque cada proceso es único y personal, tal vez algún lector o lectora pase por algo similar, que como verán más adelante realmente no es una panacea ni mucho menos una regla irrestricta, sencillamente es una experiencia.

Trabajar con temáticas siempre se me ha dificultado, eso le he tenido desde siempre, cosa que no entiendo el porqué pero así me pasa, por ello me es algo complicado participar en concursos de fotografía, bienales o muestras, nunca he logrado conectarme con la temática de otros, suena posiblemente muy tonto, pero ni yo lo entiendo, sin embargo es la forma como llevo mi proceso; un proceso espontáneo, así funciona en mi cabeza, y no me refiero a que no pueda hacer mi trabajo haciendo retratos que obviamente otros me piden, sino a la creación artística que no es más que la propia creación, donde uno decide el tema o el tema decide por uno, si me hago entender.

En la etapa en la que me encuentro con la fotografía, puedo comentarles que gusto mucho de los paisajes y la forma como la naturaleza se nos muestra, tan cambiante y siempre nueva, como todo puede verse en forma distinta al pasar de una nube, a un sol de amanecer  a un día de lluvia, todo afecta,y me gusta presenciarlo y aún más documentarlo con imágenes, pero eso solo lo decide el día, y ese es mi primer proceso: no tener proceso, aunque haya una temática implícita como lo es el paisaje, la naturaleza, los animales etc, nunca pienso que me voy a capturar cielos, pájaros o flores, simplemente visito un lugar y me apropio, aunque virtualmente del espacio que tengo frente a mí, sin pretensiones.

Depth

Son sesiones más bien largas, depende de lo que el lugar en ese momento me inspire, tomo muchas fotos, no puedo abarcar todo lo que veo pero procuro registrar lo que en mí mueve la fibra (si me comprenden), luego una vez hecho esto, llego a mi casa y no siempre voy directo a ver las imágenes, antes lo hacía; ahora espero uno o dos días, incluso semanas antes de verlas, (como son fotos propias me tomo mi tiempo), las subo en la computadora y las reviso directamente desde el LR, por si veo alguna en la qué trabajar, y con eso me refiero a si alguna imagen ha logrado captar más mi atención y me “inspira” a revelarla, en caso positivo, inmediatamente la revelo y siempre busco entre filtros, alguno que le venga bien a la escena, nunca es mi intención convertir en sepia o incrementar o disminuir la temperatura del color, porque me he encontrado con sorpresas de ver que lo que yo creía una imagen perfecta en color, funciona mucho mejor en blanco y negro para mí, por eso siempre tomo todo en RAW, pues me gusta descubrir lo que puede hacer la imagen por mí y yo por ella.

ocaso

Probablemente no sea la mejor forma de trabajar, así que no la recomiendo, pero a mi me ha significado adentrarme más en la fotografía comprendiendo el efecto que tiene la luz, los colores, el ángulo, el formato, el fondo y el objeto antes de intentar siquiera intervenirlos físicamente.

Como dije antes, es un “proceso” espontáneo.

Pero qué ocurre frente a los retratos? (portraits), este proceso sí que es diferente, al menos en parte, y me referiré a los retratos que yo hago a título personal y no a los de mis clientes porque con ellos yo hago el proceso creativo; en este caso yo busco inspiración en el retrato a blanco y negro, siempre he manifestado mi preferencia por este tipo de retrato, y mucho de mis retratos son con esta técnica, es algo para mí más íntimo y personal con la figura que está frente a mí, le proporciona cierto carácter y estilo, para ello me gusta pensar en cómo la luz puede incidir en un estado de ánimo, y reflejarlo momentáneamente en cada toma.

sad

Cada rostro tiene sus proporciones, sus ángulos buenos y malos, hasta hoy sigo creyendo que todos tenemos al menos un ángulo bueno, que nos hace ver bien y me gusta descubrirlo, para ello hago tomas desde diferentes puntos o vistas del rostro, y créanme, hasta los más escépticos terminan convenciéndose de tener en un ángulo bueno, la verdad la luz nos llega a todos y es benévola con al menos un ángulo de nuestro rostro, y sí como pueden notar, me gusta enfocarme en los rostros más que en los cuerpos, al menos por ahora, y es porque un rostro me inspira, ahora me inspira, mañana no lo sé pueden ser las piernas o todo el cuerpo, el punto es que ahora disfruto mucho fotografiando rostros y ver como también en su naturaleza pueden variar como un paisaje, simplemente al cambiar el ángulo o la luz.

Como en la imagen que pueden ver arriba “sad”, es una muy buena amiga mía, de mirada apacible y una bonita sonrisa, que en esta fotografía por la disposición de la luz luce como reza el título algo triste, pero obsérvenla en la imagen de más abajo “sparkles”, acaso no luce diferente? pues siendo la misma sesión de fotos y la misma modelo, la luz ha hecho su trabajo.

Sparkles

Para concluir este post, una reflexión personal: Creo que la técnica se aprende y se mejora en el momento mismo en que nunca dejemos de “disparar” nuestras cámaras, ya sea que para ti no sea problema tener una temática en frente o ya sea que solo te guste dejarte llevar por la captura espontánea, la inspiración llega en algún momento y es mejor que te encuentre trabajando.

Zhang Jingna, imágenes románticas y sensuales.

Zhang Jingna

Con apenas 23 años, la China Zhang Jingna se ha ganado su espacio en el mundo de la fotografía, con la exquisitez de sus imágenes y el cuidado que tiene en los detalles, ese cuidado y porqué no decirlo, “romanticismo femenino” que imprime en cada una de sus tomas; mas que una promesa se puede considerar ya la poseedora de un estilo, ver un trabajo suyo es ver su marca. No soy de las personas que le guste mucho la fotografía dedicada al fashion, pero reconozco que su tipo de trabajo tiene un encanto particular, logra transmitir cierta sensación melancólica, pero a través de una melancolía glamorosa y tal vez esta sea la razón de la cual me he prendado de su trabajo.

No en todos los casos pero sí los más frecuentes, cuando observo una revista de moda, a mí en lo particular me resulta sumamente aburrido y no es porque no me guste la moda, simplemente las fotografías fashion resultan ser la copia, una de otra entre páginas, además, la extrema delgadez de las modelos me produce cierta impresión negativa.

Con esta fotógrafa he encontrado cierto emoción perdida, un emoción que me recuerda las fotografías del Hollywood de los años 30,  eso sí adaptada a nuestro tiempo, pero conservando el romanticismo y en especial la exaltación del cuerpo femenino por un elegante y ante todo suave vestido, donde realmente parece ser propiedad de quien lo viste. Su buen ojo para la moda es dada su primera inclinación al estudiar diseño de modas pero que dejó a un lado una vez entró en contacto con lo que hoy es su profesión, la fotografía. Esto le ha permitido sumar sus conocimientos en los dos campos y lo que dio como resultado es lo que a continuación les comparto en este post.

Si deseas ver más de la artista, clic en el enlace oficial de su página que se encuentra al final de este post.

























Esta foto está sobreexpuesta.

En este nuevo post les quiero comentar algo que me ocurrió recién con una fotografía, posiblemente les haya pasado algo similar con algunas de sus obras o incluso en su trabajo; es normal y muy saludable recibir críticas, y se reciben de todo tipo porque cuando se expone una obra y más por la internet se admiten comentarios, no hay que desestimarlos como tampoco hay que tomarlos tan a pecho, es decir querer morir porque a alguien definitivamente no le gustó tu obra, eso es claro más en este medio virtual y más cuando se quiere exponer honestamente y sin censura tus obras.

Desde principios de este año tengo una fotografía de la cual he recibido una respuesta increíble de la gente, ya que todavía soy aprendiz de mago en este maravilloso arte, pero no puedo negar que me ha traído muchas satisfacciones, más de las que me haya podido imaginar, al punto de servirme de estímulo para ser más exigente con mi producción, ahora bien, como algunos de ustedes saben yo pertenezco a la comunidad de artistas en la red Deviantart, del cual ya les hablé en un primer post, he recibido amables invitaciones a participar de grupos de fotografía que se han creado a lo largo de los últimos meses y que buscan entre otras cosas exponer la obra de los diversos autores y promocionarlas o hacerlas más visibles, quise aportar la foto que les mencioné antes, porqué se ha vuelto mi orgullo, mi vanidad (he pecado lo reconozco), y porque me interesa que se de a conocer más, así que la compartí.

El tipo de grupo al que me uní para compartir parte de mis fotografías, posee varias categorías o temáticas para que el autor las suba según ciertas características, en todas ellas con la única censura sobre contenido pornográfico que es usual en casi todos los grupos, obviamente exigen buena calidad de producción y no admiten fotomanipulaciones porque para ello ya existen otros grupos dedicados a este tipo de imágenes, con todo esto me sorprendió cuando rechazaron mi aporte, con el argumento de: la foto está sobreexpuesta; en principio quedé en silencio y me dije “creo que no entendí”, volví a leer y sí efectivamente “la foto está sobreexpuesta” luego reí porque es obvio que sobreexpuse parte de la fotografía, luego busqué un complemento a ese argumento, algo que me aclarara más sobre dicha resolución, como por ejemplo: “este grupo fue creado para exhibir solo obras que cumplan con los parámetros que vienen en los manuales de la cámara para no sub o sobre exponer imágenes” o,”solo se aceptan imágenes correctamente expuestas”, sinceramente el argumento me molestó, sin más la obra no estaba correctamente expuesta aunque si me reconocían que la parte perfectamente expuesta comunicaba algo muy evocador, en definitiva, la foto no cumplía porque la parte sobre expuesta incomodaba, al o los que la juzgaron, ¿dónde queda entonces la gracia de la fotografía?, la libertad del fotógrafo de enfatizar sus conceptos…de hacer su imagen? para mí la fotografía es una emoción, que no puede estar limitada por zonas grises perfectamente expuestas. En fin, aún espero una respuesta que me clarifique dicho asunto, aunque sé que no va a ser así para ser franca, ellos tienen la libertad de rechazar o admitir obras bajo sus criterios.

En estos momentos pienso que era preferible un comentario como el de : “No me gustó”, que duele cuando lo escuchas porque cada obra es como un hijo, pero te demuestra que por esa razón existen infinidad de estilos en el mundo y que no todos les tiene porqué gustar, además que aburrido un mundo que solo ofrece copias eternas de lo mismo.

Esta es la imagen sobreexpuesta: